La remuneración presentada en el contrato de trabajo se presenta mayoritariamente en importe bruto. Del mismo modo, la cantidad que el empleado reciba en sus manos será mucho menor. ¿Por qué sucede esto? La remuneración se reduce por el importe de las cotizaciones sociales y del impuesto sobre la renta. Las cotizaciones sociales son la base material de la seguridad social y consisten en cotizaciones al fondo de pensiones, al fondo de invalidez, al fondo de prestaciones de enfermedad y maternidad, así como al seguro contra accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.
Para establecer una recompensa neta (en mano), según lo escrito anteriormente, es necesario deducir de las parroquias del trabajador los montos correspondientes de las cotizaciones a la seguridad social y del impuesto sobre la renta de las personas físicas (PIT). No todo el mundo sabe que sólo una parte de las cotizaciones se paga con cargo a la remuneración del empleado. Por otra parte, el empleador también está obligado a pagar cotizaciones por cada empleado que contrate con sus propios fondos.